11.1.16

PERFIL: CUANDO BOWIE SUPERÓ A BOWIE

Image::MR RALPH GATTI PHOTOGRAPHER © AFP::

Pocas veces en este siglo, el deceso de una personalidad del mundo del entretenimiento ha ocupado la portada de prácticamente todos los medios de comunicación del globo terráqueo. Nos referimos a David Bowie (Londres, 1947 - New York, 2016), quien víctima de un cáncer falleció hoy a la edad de sesenta y nueve años en la gran manzana. Los periódicos más importantes del mundo han dedicado una cobertura completa a su figura, su carrera y su historia, y es que David Bowie tiene material para llenar números enteros del diario que sea y donde sea. 

Músico, Compositor, Actor, Productor discográfico y arreglista, inspiró a generaciones y generaciones de artistas que pese a sus esfuerzos, no han sido capaces siquiera de llegarle a los talones. Y esto debido a que durante toda su carrera, David Bowie estuvo un paso adelante, siempre. Y todo lo hacía bien. Inmerso toda la vida en el universo del underground, rescató los detalles más secretos de ese mundo y los capitalizó convirtiendo en tendencia todo lo que tocaba. 

Con cero interés por la moda, no existió diseñador que no inspirase alguna colección o proceso creativo en su figura. Esto debido a sus constantes cambios de estilo, que no era otra cosa que la noción (bastante acertiva), de que su música "debía verse como sonaba". Así de simple. El mundo de la moda lo idolatraba hasta la estupidez, y tenían razón. Riccardo Tisci, Jean Paul Gaultier, Dries Van Noten, Phoebe Philo o Hedi Slimane son solo algunos de los creadores que cayeron rendido a sus pies. Ciertamente David Bowie tenía un olfato fuera de lo común para elegir y crear sus looks, mezclando la teatralidad y el espectáculo como un océano azul, único e incompetible. Su técnica tardó décadas en ser descubierta y aplicada por otros artistas de la música, por supuesto, nunca con la misma eficacia. Bowie era un genio.

El año 2013 el reconocido Victoria & Albert Museum de su ciudad natal le dedicó una exposición en vida sobre su relación con la moda, y rompió taquillas, casi al mismo nivel de la exposición al difunto diseñador británico Alexander McQueen. En vida también, rechazó la orden del Imperio Británico y también actuar en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos. Bowie no estaba para chorradas. Su mito se elevó a la categoría de leyenda. 

Sin duda, la figura de David Bowie tras su muerte y su legado sin precedentes se convierte en materia de enseñanza obligatoria para escuelas de música, arte, moda y diseño de todo el mundo, y asimismo, en un personaje del cual todos los padres deberían enseñar a sus hijos. Fue un hombre único. Fue pura tendencia. Que descanses.


10.1.16

VOGUE 100 AÑOS DE ESTILO

Image::CONDÉ NAST © WORLDWIDE::

Aunque principalmente se reconoce a VOGUE como una revista de moda, ciertamente jamás lo ha sido. Y no lo ha sido porque se ha asumido un papel central en el escenario cultural con una historia que abarca las décadas más inventivas de la moda y el gusto, además del arte y la sociedad. 

Con motivo del centenario de la mítica publicación, el grupo Condé Nast publica el libro "VOGUE 100: A Century of Style" junto a una gran exposición, El libro celebra el siglo XX con una mirada autoritaria y discriminatoria. En más de 2000 ejemplares, la edición británica de VOGUE ha actuado como barómetro cultural poniendo a la moda en el contexto de un mundo más amplio. Cómo nos vestimos y nos entretenemos, qué comemos, escuchamos y vemos, qué nos guía, nos inspira y nos excita.

En ese mundo de máximas, han contribuido a su ejecución algunos de los fotógrafos más talentosos del mundo como Lee Miller, Norman Parkinson, Irving Penn, David Bailey, Snowdon y Mario Testino, entre otros muchos. Patrocinada por Leon Max, la exposición abrirá sus puertas el próximo 11 de febrero en la prestigiosa National Portrait Gallery de la capital británica hasta el 22 de mayo, tiempo en que podrá verse por primera vez más de 280 copias originales de VOGUE de los archivos de Condé Nast.

Década tras década, el libro celebra los mejores momentos de la moda, la belleza y la fotografía de retrato. Ilustrado con imágenes bien conocidas, así como otras menos familiares centradas en los rostros que dieron forma al paisaje cultural de nuestro siglo: De Matisse a Bacon, Freud y Hirst, de Dietrich a Paltrow, de Valentino a Beckham, desde Diana Cooper a Diana de Gales, También los diseñadores que dieron forma al universo de la moda, desde Chanel a McQueen pasando por Saint Laurent y Balenciaga. Tanto el libro como la exposición explorarán de manera amplia la forma cambiante de la mujer del siglo XX.

Alexandra Shulman, editora en jefe de la edición británica de Vogue ha declarado recientemente "Estoy muy orgullosa de esta colección de fotografía excepcional y de todo el concepto de la exposición, lo que demuestra la amplitud y profundidad de la obra por encargo de la revista, así como la participación de Vogue en la creación de ese trabajo". "La National Portrait Gallery es un lugar maravilloso para este espectáculo, que mezcla el retrato y el estilo artístico contemporáneo de la misma manera que gran parte de la propia colección".


8.1.16

PERFIL: ANDRÉ COURRÈGES

Image::LA RÉPUBLIQUE © FRANCE:: 


Anoche, la firma Courrèges emitía un comunicado informando el deceso de su creador, André Courrèges (Pau, Francia 1923) a la edad de 92 años. Tras una lucha de más de 30 años contra el mal de Parkinson, dejó de existir uno de los nombres clave de la historia de la moda francesa y también universal.

De profesión Ingeniero de puentes y caminos, dominaba como nadie las formas geométricas inspiradas de la arquitectura, maestro del charol y el neopreno. Se instalo en París en 1945 y cinco años después debutó en la maison del modisto español Cristóbal Balenciaga. Ayudado por éste, fundó su propia enseña en 1961 y se transformó en uno de los diseñadores emblema de la nueva modernidad. Deportivo y enamorado de la luz, promovió el uso de la minifalda y el pantalón y sus "pantacourt" innovaron el mundo de la moda en un aura futurista durante una época nada habituada a esas prendas de vestir.

Animado por la espectacular llegada del hombre a la luna y admirador incorregible de Le Corbusier y la Bauhaus, lo de Courrèges era simplemente puro futurismo. Durante varias décadas la firma tuvo un éxito fuera de lo común y su presencia en el calendario oficial de la Semana de la Moda de París fue permanente. Sin embargo, al paso de los años y gracias a los avances tecnológicos e industriales fue decayendo hasta que en el año 1994 se retiró definitivamente de las pasarelas. Tuvo un breve regreso a la Alta Costura para desaparecer completamente en el 2002.

Desde los noventa el diseñador estuvo retirado de la industria en su casa de Neuilly-sur-Seine, hasta que la dupla conformada por Arnaud Vaillant y Sébastien Meyer lo trajeran de vuelta en gloria y majestad a la última edición de la Semana de Alta Costura en la ciudad de las luces.

En un comunicado emitido hoy por el Eliseo, el presidente francés François Hollande lamentaba su desaparición indicando que "André Courréges marcó con su huella a la alta costura francesa". "Creador revolucionario, utilizó formas geométricas y materiales nuevos, Courréges era un estilo y una época". 


2.12.15

DEMENCIA DEMOCRÁTICA

Image::MR CARLO ALLEGRI PHOTOGRAPHER © NEW YORK::


Cuán difícil es hablar, o escribir sobre política en los tiempos que corren, con la deslegitimización atroz que tiene de prestigio (o su contrario), el más absoluto desprestigio. Jamás, en mis treinta y tres años de historia, vi tamaño grado de desconfianza en las instituciones públicas, también privadas… hasta hoy, donde parece cambiar en grados casi invisibles, pero pasa que son en esas casi invisibilidades donde se producen cambios profundos y contundentes, que tampoco lo son, si conocemos el contenido de los libros de historia, el de cada sitio, el de cada pueblo y si prefiere generalizar, el de la mismísima historia universal, a través de los tiempos, toda la vida. Siempre ha sido igual, y a estas alturas de nuestra propia época, de este partido, bastante necesarias. No cambiamos nada. Simplemente, todo sigue su propio ciclo. Cada acción tiene su propia repercusión, buena o mala, lo que conlleva a ordenar, o reordenar, las cosas según sus propios tiempos. A veces tarda más, a veces menos. Depende claro de sus artífices cuánto alargan o atrasan los procesos.


Durante estos últimos días, como muchos otros, han cambiado las cosas. El atentado del radicalismo islámico pobre, ignorante para con el propio Corán sucedido en el centro de París ha puesto a un presidente socialista pusilánime famoso por sus aventuras amorosas con periodistas de tabloides sensacionalistas y actrices de cine (infidelidades propias de la cultura histórica del poder galo y de su cultura popular francesa en general, de la que por debajo de la alfombra siguen sintiéndose orgullosos) ante Occidente, de vuelta a la palestra como un estratega militar, guardián de la seguridad global o una suerte de gendarme de Francia, por ende de todo el bloque Schengen, subiendo sus escasos índices de popularidad por allá arriba… ante los cabezazos contra la pared de Sarkozy (Cómo querías…), poniéndose por sobre la poltrona económica de austeridad ante la crisis pregonada por Angela Merkel, volviendo a militarizar e invadir zonas indescriptiblemente pobres en África y el mundo árabe, al más puro estilo napoleónico. 129 muertos, entre ellos, un amigo de mi hermano caído en el Bataclan, chileno, sirvieron de excusa para declarar la guerra al ISIS y bombardear cien veces Siria en solo un día… que elegante Francia, ¿no? “Se la buscaron, y no van a parar” dicen por ahí… y probablemente sea cierto. Los grandes intelectuales franceses e internacionales concuerdan en que nada volverá a ser igual en Francia, y es que lo sucedido ese triste viernes negro ha hecho renacer todos los tabúes en ese país. Hablamos del tema de la xenofobia y la discriminación. Los franceses parecen caer en la cuenta, con una buena bofetada en la cara, que algo va mal, algo va muy mal. Lo que no quisieron escuchar tras la masacre de Charlie Hebdo, ahora se les presenta frente a la cara como su propia palma abierta, y quizá, es tiempo de afrontar algo que todos saben y que ninguno quiere aceptar. Ahora, con la diferencia que son demasiados los militares paseando fusil en mano por todos los lugares públicos como un recordatorio continuo para hacerse el desentendido.


 Dos días después de que explotaran los suicidas en restaurantes y acribillaran a más de un centenar de personas en el Bataclan,  la capital de Bélgica estaba al más puro estilo hollywoodense completamente desierta como crónica de un atentado anunciado… en la propia cuna de donde se supone, se inventó la democracia… gran palabra… si es que existe. El pleno de Naciones Unidas completa de pie, en luto por las víctimas en París haciendo oídos sordos a los otros cientos de miles en Siria y otros lugares donde las bajas ya han perdido registro… con la propia poca vergüenza a la que el organismo internacional parece ya estar acostumbrada ante el poder económico y el veto en el Consejo de Seguridad por parte de Rusia y China, idéntica a la inercia de una lancha… y así sigue nuestro mundo caballeros, ni en la ciudad de las luces, del amor, del puente de los candados y el glamour de la alta costura se puede estar seguro. Un psicópata con un cinturón de explosivos puede estallar a su lado mientras disfruta su refinada creme brulé sentado en su refinada silla en su refinado restaurante… Dos día después, un avión caza es abatido en el aire por un misil, y el mismo día, otro atentado contra la guardia presidencial tunecina aumenta el número de víctimas a manos del terrorismo radical… así está el patio, y qué queréis que os diga… no es menor.


¿Cómo parar con todo esto? Son noticias en primera plana los atentados contra personas apacibles en lugares igual de apacibles en la cuna occidental, pero dejan de ser noticia bombardeos y crímenes de lesa humanidad por parte del mismo Occidente contra cientos de miles de personas en sitios de supuesta “poca importancia” para todos nosotros…. En algún artículo anterior les contaba sobre una entrevista del ex Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan, donde contaba que antes, ante estas barbaries, era posible apaciguar el patio y evitar ríos de sangre cogiendo el teléfono y haciendo un par de llamadas, pero que en nuestros tiempos, ya todo eso valía madres. Con algunos amigos cercanos y familiares funcionarios de organismos internacionales repartidos por el mundo hablamos de esto, y ninguno, lamentablemente, parece encontrar una solución más o menos razonable. Sabemos todos que ante conflictos bélicos, el millonario mercado de las armas se centra en su propia gloria, donde los depósitos bancarios en paraísos fiscales superan incluso el tristemente número de muertos. Rajoy en España, frente a las próximas elecciones generales, no quiere decir nada. Apoyar a Francia en un incremente de sus tropas en Malí o Siria, o en una posible intervención militar que su vecino le exigirá, podría ser pólvora para el Estado Islámico, que perpetrara otros atentados en la península ibérica sabiendo los costos electorales que aquello significaría para su carrera política y su partido político, teniendo la experiencia del ex presidente Aznar, su intromisión en el mundo árabe y los atentados en la estación de Atoche que significaron el castigo del pueblo al PP y a Aznar, dando la victoria a José Luis Rodríguez Zapatero como Jefe de Gobierno y al PSOE como principal partido en el país. Desde luego, tiene la cosa muy, pero muy parda. Una intervención militar en África y el mundo Árabe significará una incrementación casi segura de acciones terroristas en los países que la lleven a cabo. Los controles de seguridad en fronteras y en el propio mundo interno de esos países alcanzarán los mismos niveles de psicosis que en los Estados Unidos. La xenofobia se verá fortalecida, al igual que los discursos nacionalistas otorgando poder a los grupos con fundamentos ultraderechistas y el Estado de Bienestar estará a las puertas de desaparecer de un solo plumazo, como quien mata una mosca a palma abierta contra la ventana, y será muy triste, pero así sucederá.


Dicen por ahí que la locura es aquella tendencia a obtener malos resultados en determinadas acciones, y a pesar de ver resultados negativos, seguir realizando las mismas acciones. Y no hay que ser mago para ver con ojos muy abiertos que se repite una, y otra, y otra vez. ¿Podrían Ustedes caballeros catalogar todo ello como cordura? A quien os escribe, humildemente, no le queda suficientemente claro. Y parece ser que todo, al final, se reduce al tema del dinero. No podemos pasar por alto que el terror mueve dinero, y muchísimo dinero. Quizá una solución podría ser encontrar una fórmula que permitiera a todos los involucrados, ganar el mismo dinero y hasta más dinero con nuevas formas de productividad y desarrollo. Puede ser que la realidad actual de nuestro mundo se deba a la consecución de ganancias económicas rentables a cualquier costo, incluyendo la guerra, la explotación de los recursos naturales o la estafa y la corrupción  institucionalizada de la banca y la política, como si todo el mundo eyaculara extasiado ante la imagen de Leonardo Di Caprio en su papel de The Wolf of Wall Street… o el ya desaparecido protagonista de Los Soprano… ¿No les parece? Y es que la imagen del fugitivo Chapo Guzmán escapando por un túnel imposible, con vías férreas y electricidad por casi un kilómetro tira mucho… probablemente lo que sea necesario sea un cambio de pensamiento en la educación primaria y de ahí para adelante. Trabajo duro, considerando que los maestros, paulatinamente sustituidos por ordenadores y máquinas tecnológicas, ven en su oficio algo casi imposible ante la lucha por la educación del hogar, donde los juguetes creados por Steve Jobs tienen más presencia que padres y madres, al igual que los hijos, enchufados en los mismos juguetes de Jobs.


Ahora bien, ¿Por qué hablar de todo esto en un blog de moda y tendencias? Simplemente, porque la moda y las tendencias, como la guerra y la democracia, es parte de lo que nos rodea, al igual que otros muchos mundos. Y debemos conocerlo, debemos ser partícipes. Si no me cree, pregúntele a Karl Lagerfeld, el Kaiser, el último de los grandes que sigue vivo. Si Usted es consciente de todo lo que ocurre a su alrededor, de los avances de la ciencia y los retrocesos de la sociedad de forma paralela, de las creaciones más sublimes del arte como de las atrocidades más paralizantes del terrorismo, de las manifestaciones más opulentas de la intelectualidad con la misma intimidad con que conoce los secretos de la discapacidad… entre tantos otros mundos que uno nunca será capaz de conocer completamente, al menos puede darse el trabajo de intentar galantear con ellos, como estar parado frente a una librería gigantesca llena de títulos e intentar darse un pantallazo de esa gigantesca gama de información. Caminar por las calles de su ciudad, mirar qué hay en las vitrinas, dentro de los museos y en la propia calle. Sentarse en las terrazas de los cafés y prestar atención a cuáles son los temas de conversación de quienes están sentados a su alrededor, aunque sean absolutas estupideces. De todo se aprende. Usted jamás será capaz de construir un vestido hermoso, que sobreviva a las épocas, si no sabe qué sucede en su propia época, ¿Por qué? Porque cuando lo construya, lo hará en relación a todo aquello que existe y sucede a su alrededor, aunque se encuentre en el pueblo más profundo del fin del mundo… Quizá, toda la barbarie que está ocurriendo con nuestra Democracia, y su demencia, se deba, en definitiva, a la más alta ignorancia, respaldada por  la tendencia contemporánea por saber mucho de nada y poco de todo.




6.10.15

EMBAJADOR MALPASO EDICIONES




THE ALEX CEBALL STUDIO_WORLDWIDE_


Se complace en anunciar el nombramiento de su Director, Alex Ceball, como nuevo Embajador de MALPASO EDICIONES, una editorial que busca animar conversaciones publicando novela, ensayo, música y cultural popular. Malpaso está presente con sus títulos en los mercados editoriales de España, Argentina y México.

Para saber más de sus novedades, proyectos y autores, visite su sitio online o a través de sus redes sociales Facebook, Twitter o Instagram, entre otras.







17.8.15

INVITACIÓN




THE ALEX CEBALL STUDIO_WORLDWIDE_


Tiene el agrado de invitarle a la inauguración de la exposición


COMO
LA VIDA 
MISMA


A realizarse el martes 25 de agosto a las 20 Hrs en la Galería Bautista

Nueva Costanera 3950, Vitacura
Santiago de Chile




16.8.15

LA MISERIA DEL ARTE

Image::MoMA by FASHION INSTITUTE OF TECHNOLOGY © NYC::


Rigor pictórico, impronta, subterfugio, lecturas, lenguaje y una larga lista de palabras rebuscadas se repetían sin descanso en tres escuelas de arte por las que pasé durante mi formación universitaria. Seurat, Monet, Manet, Della Franccesca, Tiziano, Goya y otros muchos eran repetidos por Historiadores del Arte frunciendo los labios para que sonara todo muy francés, o muy “british”. En Chile y Argentina, los artistas locales tradicionales con los que fantaseaban mis profesores tenían todos apellidos rimbombantes, sin duda alguna parte de las élites cuyos nombres de familia los hacían eyacular, como si nombrarlos les diera un nivel superior en unas luchas de clases aún imposibles de erradicar del imaginario cultural latinoamericano. En pleno siglo XXI… impactante. Daba vergüenza ajena la verdad. Sabía que dedicarme a eso, en alguno de ambos países o en algún otro de la región sin que mi padre me legase un apellido extranjero, era un suicidio. La solución estaba muy clara. Largarme de ahí a Europa o a los Estados Unidos donde toda aquella tontería hacía ya centurias había sido superada y donde existían personas que valoraban tu trabajo por su calidad y no por tu apellido o condición social, y mucha. Así lo hice. Me dediqué a la ilustración, específicamente de moda, y al entrar en revistas mi popularidad directamente se disparó como quien pega un bazucazo. ¿Y luego que pasó?


Tras que Damien Hirst hiciera estallar el paradigma del orden establecido en el mercado del arte y sus intermediarios, al igual que Bansky en las calles, los historiadores, teóricos y galeristas estaban en aprietos. La cosa se les puso parda. ¿Qué es arte o, quienes son realmente artistas?, ¿Qué sucede cuando un graffitero hace valer más un stencil callejero en su valoración monetaria que muchos cuadros colgados en innumerables museos repartidos en cada ciudad del mundo?... ¿Qué pasa cuando Marina Abramovic, la abuela de la performance con la que se llenaban la boca por su rigor, termina trabajando con Nicolas Ghesquiére para Givenchy, es cover girl de la revista Elle y se va de fiesta con Jay Z y Lady Gaga?... ¿Qué rol juega un museo al convertirse sus exposiciones de grandes diseñadores de moda las más visitadas de la historia del propio museo?... ¿Dónde queda la seriedad de ese rigor de la institución que legitimiza?... ¿Qué pasa cuando una estrella de rock o una actriz de Hollywood se pone a pintar y termina siendo exhibida en la galería de arte más importante de Nueva York o Paris? 


La transformación ha sido tan grande, tan radical que aún el mundo de la teoría del arte no sabe cómo reaccionar, y lo más grave es que se han callado la boca, y es muy grave, porque les guste o no, así ha ido cambiando nuestro propio mundo. ¿Quién necesita ya una galería de arte todopoderosa que determine tu presencia en medios cuando con internet y las redes sociales tú mismo puedes tener incluso más repercusión en el “by yourself”?... ¿Necesita un artista que un teórico del arte o historiador lo legitime con sus textos rebuscados cuando las mismas audiencias tienen ese poder con solo un click o un “I like”, cuando al final las obras de arte son para ellos, para los espectadores?


Hace un año al presentar mis ilustraciones a una web franco-latinoamericana auspiciada por el Centre Pompidou, su directora responsable me enviaba un mail diciéndome que desestimaban presentar mi obra debido a que se trataba de ilustración y lo suyo era una web dirigida exclusivamente a obras de arte, al mismo tiempo que con un jacker materializábamos la performance “Le Cas de Louvre” que acabaría con el museo de arte más grande del orbe cerrando sus puertas con más de cincuenta performers robando carteras y objetos personales a turistas dentro del museo, ahí, a pocas cuadras de su despacho, ahí, de forma paralela… a ver si le gustaría presentar aquello, vamos. “La ilustración no es considerada Arte” hace un año atrás, y ahora Taschen publica libros que cuesta coger con ambas manos dedicados exclusivamente a esta rama creativa. Y una vez más, les vuelve a caer el escupo en la cara, enorme, viscoso. ¿A qué aferrarse entonces, cuando no alcanzas a hacer una aseveración sobre algo cuando ya ha cambiado completamente? Es como meterse a un simulador de huracán, y me gusta esa palabra, “simulacro”, muy usada por la teoría del arte. ¿Qué vas a simular ahora… o mejor dicho, es el simulacro la verdadera obra?... ¿Qué me dice Usted? Probablemente con estas aseveraciones Historiadores del Arte o Teóricos del Arte me atacarán de todos los frentes posibles, y honestamente y disculpando de antemano la vulgaridad, me importa una mierda. Y a propósito de esto mismo… ¿Qué se habrán venido a imaginar estos personajes a determinar lo que hace o no o lo que es o no un artista, cuando no son capaces ni de dibujar? Hay que tener morro, ¿no os parece? Menudos.



Recorro la totalidad de galerías en la ciudad mirando qué hay de nuevo, y de todo mucho, pero de nuevo nada, una vez más. Apellidos rimbombantes si, por todos sitios. Un bostezo gigantesco. Como si la máxima para una galería de arte “contemporáneo” fuese tener una copia del estilo Mario Merz o un tufillo a Almine Reich pero cutre. ¿Y qué pasa si nos vamos a Art Basel Miami? Pues que son mejores y hay más arte en las cenas y fiestas por toda la ciudad que las obras mismas expuestas en la feria, llena de idas de olla que nadie entiende o que son directamente una tomadura de pelo (precio incluido) que los teóricos, supongo, en su desesperación contemporánea, intentan explicar o darle un marco que justifique su salario. ¿Política? Algo hay, si, pero todo muy directo, todo muy violento, como emular la misma violencia con que la crisis financiera nos violó como en una película de manga japonesa. Todo tiene que ser grande, todo tiene que ser estrafalario, cuando ya nada es realmente grande, ni nada lo suficientemente estrafalario. Emociona más, honestamente, una ilustración simple, sencilla, o saber que un artista se hizo acordeón en su coche como Jackson Pollock… o que te vas de fiesta con Caitlyn Jenner, ¿No es así? Porque todo lo demás, ¿A quién le importa, si nadie lo entiende? Más vale un perro globo salchicha gigante de Koons en los jardines del Palacio de Versalles, ¿no?... Parece que se ve más belleza y estética en un desfile de Raf Simons para la casa Dior, y es un indicador importante, y a la vez una luz roja para el mundo del arte, para mostrarle en su cara, y en sus principales representantes su principal característica: su propia miseria, y quizá no esté mal, porque es fiel reflejo de nuestro mundo. Ahora veamos cómo lo explican con lindas palabras y un título sesudo para un sello universitario o tradicional y ojo, que un gran apellido no ayudará, lamentablemente. Suerte.      


2.8.15

ENCANTADORA BUENOS AIRES

Image::LA NACIÓN © BUENOS AIRES::


Hace dos días me fui de la Argentina. Pasé menos de una semana en Buenos Aires para dictar una conferencia en el Encuentro Latinoamericano de Diseño organizado por la Universidad dePalermo, ganadora reciente del primer premio en el ranking de las mejores escuelas de diseño del mundo. Menudo honor hablar en sus aulas. Aproveché la oportunidad para celebrar de paso diez años de carrera con una exposición en la soberbia Fundación Cassará sobre la archi conocida Avenida de Mayo y al día siguiente un almuerzo privado para compradores invitados, con las cúpulas de los edificios Majestic y Barolo de testigos, envidia de cualquier inmueble parisino. Vamos, que si de correr por las calles bonaerenses se trataba, lo mío una maratón a pleno sudor, pero valió la pena, salió todo de lujo. En una ciudad impecable en vísperas de elecciones generales, sirvió para volver a ver amigos, conocer a sus familiares, nuevos novios, ex compañeros de la universidad, uno del colegio y hasta me di el lujo de tener como asistente a una ex policía marplatense que a la salida del bar Milion redujo a uno al pensar en atracarnos. Vamos, que fueron días intensos, como antes, como siempre. Una pasada total.


Si bien Argentina no pasa por sus mejores días, la capital no pierde su garbo, ni la ciudad ni su gente. Subirse a un autobús un jueves por la noche es encontrarse con todos los pasajeros vestidos de fiesta, rumbo a un sinnúmero de bares, restaurantes de primera,  clubs repletos y una vida repleta de oferta cultural. Recién inaugurado, el Centro Cultural Kirchner se esconde dentro del ex edificio de correos de unas dimensiones obscenas. Dentro de galerías Pacífico, el Centro Cultural Borges abría sus puertas a dos nuevos grandes nombres de las artes argentinas: Milo Lockett y Ricardo Crespo con una obra pop muy solucionada. El Teatro Colón, frente a mi ventana de hotel, usaba la noche para demostrar a todos su imponencia iluminándose para recibir a Barenboim y Argerich. En el Ateneo, famosa por ser una de las librerías más hermosas del orbe, no era tarea fácil moverse entre sus estanterías. Lleno a reventar de compradores buscando la próxima novela perfecta, estaba idéntica a la Avenida Santa Fé, con más y mejores tiendas, vitrinas pensadas y toda clase de productos, llena de hombres guapísimos, mujeres despampanantes sobre tacones imposibles y neones iluminándolo todo.


Buenos Aires era el lugar perfecto en América Latina para hacer una exposición, y qué mejor que hacerlo sobre sus techos. Terminada, fuimos a celebrar a otra terraza, la del Bar Milion, una mansión de tres plantas remodelada siguiendo un estilo tradicional, de muebles de piel y madera pesados, decorado con las obras de los artistas argentinos jóvenes de mayor renombre. Cuando al día siguiente te levantas con una resaca de la hostia, vuelves a la vida almorzando en el histórico Club del Progreso, otra mansión, centro de la masonería y con todos los presidentes del país como socios ilustres. No puedes salir de ahí sin sentirte una diva, divismo que desaparece en instantes con una lluvia de tormenta y te lanza a una carrera desenfrenada por las estrechas aceras del centro esquivando el agua, puntas de paragüas, taxis poco cariñosos, baldosas rotas y charcos deseosos por tus zapatos. Así llegas a Corrientes para encontrarte como en Times Square, lleno de neones, teatros, librerías, gente y estrellas de la fama dedicadas a China Zorrilla, Mirtha Legrand, Susana Giménez o Moria Casán. Y es ahí cuando levantas la cabeza de la estrella de Mirtha para encontrarte frente a frente con el obelisco, esa joya insignia de Buenos Aires. 



Mucho ha cambiado en la ciudad, y a su vez, pocas cosas cambian. El caos porteño continúa, ese del que te querías escapar a toda costa y que cuando ya no lo tienes, anhelas con vértigo. Regreso una década después, pero en un tiempo distinto. Si de aquella ciudad escapé tras el “Corralito”, que gatilló una serie de suicidios por la devaluación tremenda de la que aún no puede salir, ahora regresaba por propia voluntad diez años después, con una visión más universal, en un tiempo donde se esgrimen por doquier como imperativo prioritario la bioética, la caridad mediática, acciones humanitarias, la salvaguarda del medio ambiente, la moralización de los negocios, de la política y de los medios, debates sobre el aborto, la homosexualidad y el acoso sexual, cruzadas contra la droga y el tabaco, en una sociedad mentalizada en la revitalización de los valores y el espíritu de responsabilidad. Todo el mundo haciendo cosas, cosas buenas, muy buenas. Volvía a una Argentina envuelta en el ciclo posmoderno de las democracias que repudian la retórica del deber austero e integral consagrando los derechos individuales a la autonomía, al deseo, a la felicidad. Frente a las amenazas del neomoralismo, Buenos Aires respira una rehabilitación por la inteligencia menos preocupada por las intenciones que por los resultados benéficos para el hombre, una ciudad que exige el espíritu de responsabilidad y la búsqueda de compromisos razonables respondiéndose, como siempre, a sí misma. Una ciudad soberbia, que recuperó su garbo… una vez más: Buenos Aires. Fue un placer.


17.7.15

CAMBIO EN LA BLOGÓSFERA

Image::MR KAMEL LAHMADI PHOTOGRAPHER © PARIS::


Ayer, la revista de tendencias femeninas de un importante periódico español, “El País”, publicaba un artículo sobre la paulatina muerte de los Street Style Bloggers, conocidos en nuestra lengua como “Ego-bloggers”… denominación bastante fuerte, al considerarlos pública y comunicacionalmente como hombres y mujeres jóvenes cuyos mundos virtuales y sociales se limitaban a la insoportable levedad del “yo” a través de la propia presencia personal, o sobre sus gustos propios a la hora del vestir, de lo cual usufructuaron con mayores o menores réditos económicos, tanto ellos como las marcas que olfatearon la carnaza. Desde que aparecieron, para quien os escribe resultó bastante fuerte, en principio porque representaban un refrito manoseado del trabajo que hacían Scott (Schuman) y Garance (Doré) mucho tiempo antes, al mismo tiempo que quien os escribe hacía precisamente eso, escribir sobre tendencias cuando nacía tímidamente internet y sus mundos de blogs, redes sociales y desaparecían MySpace y Messenger en el idioma que nos convoca, mientras que al mismo tiempo también, a la gente le daba pánico internet porque no lo conocía, y más pánico aún escribir… había que estar bien preparado, porque te podían lapidar vivo, y frente a tus ojos en la pantalla… la prueba misma de si tenías los cojones para aguantar, sin necesidad, una cosa así, tan tremenda, en tu cara y en tiempo real. Y más aún, sobre una cosa tan importante y a la vez irrelevante como la moda.


En ese tiempo, en que este blog, el mismo que lee en este instante, fue el primero en hablar de todo esto en su idioma, el que ahora procesa y entiende, este idioma, los mails llovían, a diario. Y está todo escrito (vean desde el inicio de este blog) Ofertas de TV3 para un reportaje, llamada de La Vanguardia para otro tanto, de empresas para ofrecer colaboraciones, mostrar la cara… la respuesta siempre era la misma: No. Y el No es muy importante señores, porque en un momento puede parecer de un borde, de un idiota, de un imbécil… pero al pasar el tiempo, tomarlo con tranquilidad y ser un espectador de la vorágine en la que funciona nuestro mundo, y específicamente el mundo de la moda, la mejor opción de la vida ha sido el No. ¿Cómo tu vas a querer, en el centro de este mundo, querer ser público… público bajo el razonamiento de la lógica del marketing y los medios de comunicación y publicidad tradicionales?... ¿Carnaza? No, thanks. Te apartan, es cierto, pero tú a lo tuyo, y tan ancho. Que les den. Pasa señores que cuando uno está tan expuesto, está más limitado, porque es más público. Mucha gente te juzga, y si te metes en algo gordo, siempre van a por más. Todo el mundo te idolatra, pero también esperan el minuto que caigas para, literalmente, violarte. Si nadie te conoce vas a tus anchas, estás con la gente que tienes que estar, haces los negocios que tienes que hacer, bebes, te lo pasas bomba, conoces mucha gente interesante y te regresas tranquilamente a casa a hacer tus cosas o estar con tus hijos, tus perros o tus gatos. Tienes libertad. Lo público es muy serio. ¿Vas a pasar por todo, o vas a sacrificar tu libertad por eso, simplemente, para tener un fugaz momento de fama? Probablemente si. Ya Andy Warhol lo anunciaba sobre nuestro mundo contemporáneo, y así fue, y así es, hoy. Es triste. Muy triste. Triste en el sentido de cómo una persona puede estar tan insegura de sí misma como para querer pretender ser un modelo a seguir? Y más allá de eso ¿Cómo el mercado es tan irremediablemente predecible para saber exactamente lo que van a hacer? Qué quiere que le diga… El error de estos chicos fue la sobre exposición. Como bien explica la periodista en el artículo del suplemento de El País, en la pérdida de credibilidad… y es una cosa seria, más aún en nuestros tiempos, y más aún en esta industria, tan distinta a las demás.. y tan parecida también.


¿Se ha preguntado qué cosa le ha ocurrido a nuestro propio mundo personal para perseguir el sueño de ser una persona pública?... ¿Necesidad de trascendencia?, ¿Necesidad de ser alguien ante nuestras parejas, amigos, familias, el resto?... ¿Así se ha vuelto todo tan superficial?... Es la moda, y es natural… es parte de su propia esencia… ¿Quiere estar en eso? Pues tiene su costo, y también, como todo, tiene su proceso.


Antes a uno le daba algo escribir de lo que deberían hacer los diseñadores, en un ambiente que recién se empezaba a afiatar, llamándolos primero para saber su opinión, qué pensaban, cómo veían la cosa en general y cómo lo vivían ellos en particular… en cenas, en almuerzos, en fiestas que eran una maravilla y donde terminaba todo el mundo en la pista de baile riéndose, haciendo chistes y pasándoselo realmente bien… y en cómo uno, desde sus posibilidades, les podía ayudar. Todo en plan si a ti te va bien, a mí me va mejor… ahora no, es fácil encontrarse con un listado de 25 recomendaciones para que te vaya bien en la moda, GIF de una cantante pop mostrando carnes incluida, y la fórmula se ve que falla. Quizá en los tiempos de las tendencias de los 2000 si, podría haber funcionado perfectamente, porque era importante incentivar el hedonismo para hacer subir todo, en un tiempo también muy específico en donde aún había de todo… después eso se fue al carajo, y no alcanzó a irse aún al carajo cuando apareció esta tendencia de explosión de blogs de moda, ego bloggers, y todo eso… por supuesto, estaba destinada al fracaso. ¿Cómo vas a querer seguir a un chico o a una chica que se viste a la moda con marcas imposibles cuando todos están sin trabajo? ¿Cuál iba a ser su opinión? Si no había que ser mago… El gran tema de la moda es ser un camaleón a lo que va ocurriendo a tu alrededor, cómo va cambiando tu mundo y en lo posible, adelantarse. Eso son las tendencias. Sino pregúntele a PedroAlmodóvar. El gran error de los ego bloggers fue presentarse como máximas representaciones de estilo de una época que estaba en plena transformación. Se quedaron en el pasado pretendiendo ser futuristas en un lapsus de tiempo donde el Mont-Blanc se caía como una avalancha. O sea, tenía fecha de nacimiento y muerto, por supuesto, como toda tendencia. Y es triste, porque todos esos chicos son buenas personas, solo que no tenían la preparación suficiente.


¿Y por qué no tenían la preparación suficiente? Sencillamente, porque nuestra época es así, el culto a lo instantáneo, al consumo desenfrenado, el estrellato inmediato, lo mismo que decía Warhol en su revista, sus escritos, películas u obras y que hoy reafirman en grandes sellos literarios Gilles Lipovetsky o Umberco Eco. Todo funciona en torno a eso, y resulta interesante saber cómo tu mismo te reinventas entorno a eso para estar vigente. No es menor. En la moda, como en todo el resto de las áreas, incluyendo a la política y el empresariado. En el mundo de la empresa es muy importante el tema de la credibilidad como marca, porque de eso dependen tus ventas y tu subsistencia. ¿Qué pasó entonces con los ego bloggers? Puede ser que Gala González haya sido la única ego-blogger que realmente valiese la pena, y no en ese sitio de mostrar sus looks, sino como una mujer impresionante y de una cultura formidable, sobresaliente, lo mismo que Anna Ponsa, en el caso de Gala llevándolo a otro sitio, siendo también sobrina de otro grande de la moda como Adolfo Domínguez, que sabe de lo que habla, aún en vestidos.



Tal importancia llegaron a tener que incluso resultaron un agobio para las editoras que no estaban acostumbradas a que les quitaran en protagonismo…  menos a los editores hombres, que básicamente les resultaban una mosca extremadamente molesta en el oído. Simplemente, fuera. Y no es por nada, pero lo merecían. Aquello era un circo, de poca monta. Tenía que desaparecer. La moda, pese a las excentricidades y todo lo que se pueda decir, es un mundo donde el buen gusto es ley, y aquello no lo era. ¿Novedad del momento? Bien, pero ya. La moda es un mundo tan complejo que lleva mucho tiempo entenderlo pero que al final del adiestramiento sabe cómo es: un vestido lindo, y ya. Pero también, sabiendo cómo las mujeres cambian, cómo el mundo que las rodea cambia, y el nuestro como hombres también, y como nos cambia el mundo, a todos por igual, viejos y jóvenes, debemos estar. La cosa cambia, y que siempre vaya a mejor. 



30.6.15

LA MAGIA DE VINÇON

Image::MS CONSUELO BAUTISTA PHOTOGRAPHER © BCN::

“Lamentamos comunicar que Vinçon cerrará definitivamente sus puertas en un futuro próximo. Hemos llegado a esta decisión después de un profundo análisis en la que hemos valorado diversas alternativas, como son la reducción de nuestra gran superficie de venta o bien la reubicación en otro espacio o barrio de la ciudad. Entendiendo que ambas soluciones comportaban también una importante reducción de nuestra estructura y personal. Nuestras cifras de venta se han ido reduciendo un 10% año tras año hasta el momento actual, que es la mitad de lo que vendíamos en 2008, y que hace inviable continuar. Actualmente muchas de las ventas las hacemos a turistas ya que la crisis parece haber llegado al cliente local. Para orientarnos hacia este nuevo cliente deberíamos cambiar muchísimo nuestra colección de productos. El visitante de otro país, raramente se llevaría muchos de los objetos que seleccionamos y exponemos: muebles, lámparas, cuchillos, etc..., aunque también les proponemos el envío en su domicilio, en todo el mundo. Los objetos de buen diseño contemporáneo, aquellos mayoritariamente fabricados en la Unión Europea y que son la base de nuestra colección, quedan mal ubicados entre los de lujo y los fabricados en el extremo oriente. Vinçon, un espacio siempre abierto y fácil de visitar, con sus singulares escaparates, su terraza romántica, el histórico piso de Ramón Casas, La Sala Vinçon con más de 300 exposiciones, las características bolsas, los calendarios... creemos que ha formado parte de una cierta cultura de la ciudad. Parece que este modelo ahora tiene difícil cabida. Queremos agradecer a clientes, colaboradores y proveedores su confianza a lo largo de 74 años.” Fue el comunicado de la emblemática tienda barcelonesa el pasado cinco de Junio. Pues ha sido ayer cuando han cerrado definitivamente sus puertas, y muchos lo lamentamos.


A mediados de la época de los setenta, en pleno desmoronamiento de la Unión Soviética, la crisis del petróleo y un campeonato de golpes de Estado en América Latina, Fernando Amat encargaba un mítico calendario. Él junto a su hermano Juan, heredaban la tienda creada por Hugo Vinçon en 1961 en pleno Passeig de Gracia de la ciudad condal. Se trataba de una tienda que comercializaba menaje de cocina, que en el corazón de la revolución cosmopolita que empezaba a inhalar Barcelona, se llenó de productos del mejor diseño proveniente de los cincos puntos de la tierra y se convirtió a lo largo de 75 años, sencillamente, en una de las mejores y más especiales tiendas que se hayan conocido jamás y asimismo, un signo distintivo de la magia incomparable de la Europa más vanguardista. Por su parte, Fernando Amat en un ícono del diseño basado en el sentido común y la ironía. Sus escaparates hacían detenerse a los transeúntes gracias un vómito constante de genialidad; su sala de exhibiciones albergó más de 350 muestras por donde desfilaron prácticamente todos, incluidos Mariscal, Mendini, Castiglioni, Maurer, Starck, Luna o Arad, entre otros muchos genios y sus bolsas, directamente, un emblema.


Sin embargo, las cosas se complicaron. Si bien una cuarta parte de las compras que los visitantes extracomunitarios realizan en España lo hacen en el Passeig de Gràcia, el turismo forzó una alta rotación comercial en la zona, cambiando 64 inquilinos desde el año 2011 a la fecha. La espiral inmobiliaria ha provocado el pago de fianzas millonarias para que las marcas abandonasen los locales antes del finiquito de contratos de alquiler y los operados luchan a cualquier precio por sus ampliaciones uniéndolos a subterráneos, locales adyacentes o segundas plantas. Gratacós, Jofré y ahora Vinçon han sido víctimas emblemáticas de esta transformación, contando con los dedos de una mano aquellos que han resistido, y es que en el paseo ya se escucha más inglés o chino mandarín que castellano o catalán. Actualmente Zara y H&M poseen las mayores ampliaciones en el paseo, en la realidad de que la ciudad no genera proyectos empresariales capaces de competir en su propio eje comercial, inmersa en la batalla campal de la internacionalización de las ciudades.



Ahora es el turno de Vinçon, un referente para gran parte de los creadores que pasaban por la ciudad. Se recordarán con mucha nostalgia los tres mil metros cuadrados abarrotados de vasos, libretas, lámparas, muebles y los más exquisitos objetos hasta para niños. Parte de los íconos de Vinçon pasarán a manos del Museo del Diseño, en el único interés del Ayuntamiento respecto al cierre de locales emblemáticos de la ciudad, que seguramente inspiró a cientos de jóvenes para convertirse en diseñadores industriales de primera categoría, entre medio de las estanterías donde se cerraron tratos en secreto de cómo seguiría el mundo del diseño de objetos, o simplemente, donde millares de personas, como quien os escribe, soñaron despiertos. No los olvidaremos, tengan plena seguridad. Gracias por existir. Fue pura belleza y dignidad.