17.8.15

INVITACIÓN




THE ALEX CEBALL STUDIO_WORLDWIDE_


Tiene el agrado de invitarle a la inauguración de la exposición


COMO
LA VIDA 
MISMA


A realizarse el martes 25 de agosto a las 20 Hrs en la Galería Bautista

Nueva Costanera 3950, Vitacura
Santiago de Chile




16.8.15

LA MISERIA DEL ARTE

Image::MoMA by FASHION INSTITUTE OF TECHNOLOGY © NYC::


Rigor pictórico, impronta, subterfugio, lecturas, lenguaje y una larga lista de palabras rebuscadas se repetían sin descanso en tres escuelas de arte por las que pasé durante mi formación universitaria. Seurat, Monet, Manet, Della Franccesca, Tiziano, Goya y otros muchos eran repetidos por Historiadores del Arte frunciendo los labios para que sonara todo muy francés, o muy “british”. En Chile y Argentina, los artistas locales tradicionales con los que fantaseaban mis profesores tenían todos apellidos rimbombantes, sin duda alguna parte de las élites cuyos nombres de familia los hacían eyacular, como si nombrarlos les diera un nivel superior en unas luchas de clases aún imposibles de erradicar del imaginario cultural latinoamericano. En pleno siglo XXI… impactante. Daba vergüenza ajena la verdad. Sabía que dedicarme a eso, en alguno de ambos países o en algún otro de la región sin que mi padre me legase un apellido extranjero, era un suicidio. La solución estaba muy clara. Largarme de ahí a Europa o a los Estados Unidos donde toda aquella tontería hacía ya centurias había sido superada y donde existían personas que valoraban tu trabajo por su calidad y no por tu apellido o condición social, y mucha. Así lo hice. Me dediqué a la ilustración, específicamente de moda, y al entrar en revistas mi popularidad directamente se disparó como quien pega un bazucazo. ¿Y luego que pasó?


Tras que Damien Hirst hiciera estallar el paradigma del orden establecido en el mercado del arte y sus intermediarios, al igual que Bansky en las calles, los historiadores, teóricos y galeristas estaban en aprietos. La cosa se les puso parda. ¿Qué es arte o, quienes son realmente artistas?, ¿Qué sucede cuando un graffitero hace valer más un stencil callejero en su valoración monetaria que muchos cuadros colgados en innumerables museos repartidos en cada ciudad del mundo?... ¿Qué pasa cuando Marina Abramovic, la abuela de la performance con la que se llenaban la boca por su rigor, termina trabajando con Nicolas Ghesquiére para Givenchy, es cover girl de la revista Elle y se va de fiesta con Jay Z y Lady Gaga?... ¿Qué rol juega un museo al convertirse sus exposiciones de grandes diseñadores de moda las más visitadas de la historia del propio museo?... ¿Dónde queda la seriedad de ese rigor de la institución que legitimiza?... ¿Qué pasa cuando una estrella de rock o una actriz de Hollywood se pone a pintar y termina siendo exhibida en la galería de arte más importante de Nueva York o Paris? 


La transformación ha sido tan grande, tan radical que aún el mundo de la teoría del arte no sabe cómo reaccionar, y lo más grave es que se han callado la boca, y es muy grave, porque les guste o no, así ha ido cambiando nuestro propio mundo. ¿Quién necesita ya una galería de arte todopoderosa que determine tu presencia en medios cuando con internet y las redes sociales tú mismo puedes tener incluso más repercusión en el “by yourself”?... ¿Necesita un artista que un teórico del arte o historiador lo legitime con sus textos rebuscados cuando las mismas audiencias tienen ese poder con solo un click o un “I like”, cuando al final las obras de arte son para ellos, para los espectadores?


Hace un año al presentar mis ilustraciones a una web franco-latinoamericana auspiciada por el Centre Pompidou, su directora responsable me enviaba un mail diciéndome que desestimaban presentar mi obra debido a que se trataba de ilustración y lo suyo era una web dirigida exclusivamente a obras de arte, al mismo tiempo que con un jacker materializábamos la performance “Le Cas de Louvre” que acabaría con el museo de arte más grande del orbe cerrando sus puertas con más de cincuenta performers robando carteras y objetos personales a turistas dentro del museo, ahí, a pocas cuadras de su despacho, ahí, de forma paralela… a ver si le gustaría presentar aquello, vamos. “La ilustración no es considerada Arte” hace un año atrás, y ahora Taschen publica libros que cuesta coger con ambas manos dedicados exclusivamente a esta rama creativa. Y una vez más, les vuelve a caer el escupo en la cara, enorme, viscoso. ¿A qué aferrarse entonces, cuando no alcanzas a hacer una aseveración sobre algo cuando ya ha cambiado completamente? Es como meterse a un simulador de huracán, y me gusta esa palabra, “simulacro”, muy usada por la teoría del arte. ¿Qué vas a simular ahora… o mejor dicho, es el simulacro la verdadera obra?... ¿Qué me dice Usted? Probablemente con estas aseveraciones Historiadores del Arte o Teóricos del Arte me atacarán de todos los frentes posibles, y honestamente y disculpando de antemano la vulgaridad, me importa una mierda. Y a propósito de esto mismo… ¿Qué se habrán venido a imaginar estos personajes a determinar lo que hace o no o lo que es o no un artista, cuando no son capaces ni de dibujar? Hay que tener morro, ¿no os parece? Menudos.



Recorro la totalidad de galerías en la ciudad mirando qué hay de nuevo, y de todo mucho, pero de nuevo nada, una vez más. Apellidos rimbombantes si, por todos sitios. Un bostezo gigantesco. Como si la máxima para una galería de arte “contemporáneo” fuese tener una copia del estilo Mario Merz o un tufillo a Almine Reich pero cutre. ¿Y qué pasa si nos vamos a Art Basel Miami? Pues que son mejores y hay más arte en las cenas y fiestas por toda la ciudad que las obras mismas expuestas en la feria, llena de idas de olla que nadie entiende o que son directamente una tomadura de pelo (precio incluido) que los teóricos, supongo, en su desesperación contemporánea, intentan explicar o darle un marco que justifique su salario. ¿Política? Algo hay, si, pero todo muy directo, todo muy violento, como emular la misma violencia con que la crisis financiera nos violó como en una película de manga japonesa. Todo tiene que ser grande, todo tiene que ser estrafalario, cuando ya nada es realmente grande, ni nada lo suficientemente estrafalario. Emociona más, honestamente, una ilustración simple, sencilla, o saber que un artista se hizo acordeón en su coche como Jackson Pollock… o que te vas de fiesta con Caitlyn Jenner, ¿No es así? Porque todo lo demás, ¿A quién le importa, si nadie lo entiende? Más vale un perro globo salchicha gigante de Koons en los jardines del Palacio de Versalles, ¿no?... Parece que se ve más belleza y estética en un desfile de Raf Simons para la casa Dior, y es un indicador importante, y a la vez una luz roja para el mundo del arte, para mostrarle en su cara, y en sus principales representantes su principal característica: su propia miseria, y quizá no esté mal, porque es fiel reflejo de nuestro mundo. Ahora veamos cómo lo explican con lindas palabras y un título sesudo para un sello universitario o tradicional y ojo, que un gran apellido no ayudará, lamentablemente. Suerte.      


2.8.15

ENCANTADORA BUENOS AIRES

Image::LA NACIÓN © BUENOS AIRES::


Hace dos días me fui de la Argentina. Pasé menos de una semana en Buenos Aires para dictar una conferencia en el Encuentro Latinoamericano de Diseño organizado por la Universidad dePalermo, ganadora reciente del primer premio en el ranking de las mejores escuelas de diseño del mundo. Menudo honor hablar en sus aulas. Aproveché la oportunidad para celebrar de paso diez años de carrera con una exposición en la soberbia Fundación Cassará sobre la archi conocida Avenida de Mayo y al día siguiente un almuerzo privado para compradores invitados, con las cúpulas de los edificios Majestic y Barolo de testigos, envidia de cualquier inmueble parisino. Vamos, que si de correr por las calles bonaerenses se trataba, lo mío una maratón a pleno sudor, pero valió la pena, salió todo de lujo. En una ciudad impecable en vísperas de elecciones generales, sirvió para volver a ver amigos, conocer a sus familiares, nuevos novios, ex compañeros de la universidad, uno del colegio y hasta me di el lujo de tener como asistente a una ex policía marplatense que a la salida del bar Milion redujo a uno al pensar en atracarnos. Vamos, que fueron días intensos, como antes, como siempre. Una pasada total.


Si bien Argentina no pasa por sus mejores días, la capital no pierde su garbo, ni la ciudad ni su gente. Subirse a un autobús un jueves por la noche es encontrarse con todos los pasajeros vestidos de fiesta, rumbo a un sinnúmero de bares, restaurantes de primera,  clubs repletos y una vida repleta de oferta cultural. Recién inaugurado, el Centro Cultural Kirchner se esconde dentro del ex edificio de correos de unas dimensiones obscenas. Dentro de galerías Pacífico, el Centro Cultural Borges abría sus puertas a dos nuevos grandes nombres de las artes argentinas: Milo Lockett y Ricardo Crespo con una obra pop muy solucionada. El Teatro Colón, frente a mi ventana de hotel, usaba la noche para demostrar a todos su imponencia iluminándose para recibir a Barenboim y Argerich. En el Ateneo, famosa por ser una de las librerías más hermosas del orbe, no era tarea fácil moverse entre sus estanterías. Lleno a reventar de compradores buscando la próxima novela perfecta, estaba idéntica a la Avenida Santa Fé, con más y mejores tiendas, vitrinas pensadas y toda clase de productos, llena de hombres guapísimos, mujeres despampanantes sobre tacones imposibles y neones iluminándolo todo.


Buenos Aires era el lugar perfecto en América Latina para hacer una exposición, y qué mejor que hacerlo sobre sus techos. Terminada, fuimos a celebrar a otra terraza, la del Bar Milion, una mansión de tres plantas remodelada siguiendo un estilo tradicional, de muebles de piel y madera pesados, decorado con las obras de los artistas argentinos jóvenes de mayor renombre. Cuando al día siguiente te levantas con una resaca de la hostia, vuelves a la vida almorzando en el histórico Club del Progreso, otra mansión, centro de la masonería y con todos los presidentes del país como socios ilustres. No puedes salir de ahí sin sentirte una diva, divismo que desaparece en instantes con una lluvia de tormenta y te lanza a una carrera desenfrenada por las estrechas aceras del centro esquivando el agua, puntas de paragüas, taxis poco cariñosos, baldosas rotas y charcos deseosos por tus zapatos. Así llegas a Corrientes para encontrarte como en Times Square, lleno de neones, teatros, librerías, gente y estrellas de la fama dedicadas a China Zorrilla, Mirtha Legrand, Susana Giménez o Moria Casán. Y es ahí cuando levantas la cabeza de la estrella de Mirtha para encontrarte frente a frente con el obelisco, esa joya insignia de Buenos Aires. 



Mucho ha cambiado en la ciudad, y a su vez, pocas cosas cambian. El caos porteño continúa, ese del que te querías escapar a toda costa y que cuando ya no lo tienes, anhelas con vértigo. Regreso una década después, pero en un tiempo distinto. Si de aquella ciudad escapé tras el “Corralito”, que gatilló una serie de suicidios por la devaluación tremenda de la que aún no puede salir, ahora regresaba por propia voluntad diez años después, con una visión más universal, en un tiempo donde se esgrimen por doquier como imperativo prioritario la bioética, la caridad mediática, acciones humanitarias, la salvaguarda del medio ambiente, la moralización de los negocios, de la política y de los medios, debates sobre el aborto, la homosexualidad y el acoso sexual, cruzadas contra la droga y el tabaco, en una sociedad mentalizada en la revitalización de los valores y el espíritu de responsabilidad. Todo el mundo haciendo cosas, cosas buenas, muy buenas. Volvía a una Argentina envuelta en el ciclo posmoderno de las democracias que repudian la retórica del deber austero e integral consagrando los derechos individuales a la autonomía, al deseo, a la felicidad. Frente a las amenazas del neomoralismo, Buenos Aires respira una rehabilitación por la inteligencia menos preocupada por las intenciones que por los resultados benéficos para el hombre, una ciudad que exige el espíritu de responsabilidad y la búsqueda de compromisos razonables respondiéndose, como siempre, a sí misma. Una ciudad soberbia, que recuperó su garbo… una vez más: Buenos Aires. Fue un placer.


17.7.15

CAMBIO EN LA BLOGÓSFERA

Image::MR KAMEL LAHMADI PHOTOGRAPHER © PARIS::


Ayer, la revista de tendencias femeninas de un importante periódico español, “El País”, publicaba un artículo sobre la paulatina muerte de los Street Style Bloggers, conocidos en nuestra lengua como “Ego-bloggers”… denominación bastante fuerte, al considerarlos pública y comunicacionalmente como hombres y mujeres jóvenes cuyos mundos virtuales y sociales se limitaban a la insoportable levedad del “yo” a través de la propia presencia personal, o sobre sus gustos propios a la hora del vestir, de lo cual usufructuaron con mayores o menores réditos económicos, tanto ellos como las marcas que olfatearon la carnaza. Desde que aparecieron, para quien os escribe resultó bastante fuerte, en principio porque representaban un refrito manoseado del trabajo que hacían Scott (Schuman) y Garance (Doré) mucho tiempo antes, al mismo tiempo que quien os escribe hacía precisamente eso, escribir sobre tendencias cuando nacía tímidamente internet y sus mundos de blogs, redes sociales y desaparecían MySpace y Messenger en el idioma que nos convoca, mientras que al mismo tiempo también, a la gente le daba pánico internet porque no lo conocía, y más pánico aún escribir… había que estar bien preparado, porque te podían lapidar vivo, y frente a tus ojos en la pantalla… la prueba misma de si tenías los cojones para aguantar, sin necesidad, una cosa así, tan tremenda, en tu cara y en tiempo real. Y más aún, sobre una cosa tan importante y a la vez irrelevante como la moda.


En ese tiempo, en que este blog, el mismo que lee en este instante, fue el primero en hablar de todo esto en su idioma, el que ahora procesa y entiende, este idioma, los mails llovían, a diario. Y está todo escrito (vean desde el inicio de este blog) Ofertas de TV3 para un reportaje, llamada de La Vanguardia para otro tanto, de empresas para ofrecer colaboraciones, mostrar la cara… la respuesta siempre era la misma: No. Y el No es muy importante señores, porque en un momento puede parecer de un borde, de un idiota, de un imbécil… pero al pasar el tiempo, tomarlo con tranquilidad y ser un espectador de la vorágine en la que funciona nuestro mundo, y específicamente el mundo de la moda, la mejor opción de la vida ha sido el No. ¿Cómo tu vas a querer, en el centro de este mundo, querer ser público… público bajo el razonamiento de la lógica del marketing y los medios de comunicación y publicidad tradicionales?... ¿Carnaza? No, thanks. Te apartan, es cierto, pero tú a lo tuyo, y tan ancho. Que les den. Pasa señores que cuando uno está tan expuesto, está más limitado, porque es más público. Mucha gente te juzga, y si te metes en algo gordo, siempre van a por más. Todo el mundo te idolatra, pero también esperan el minuto que caigas para, literalmente, violarte. Si nadie te conoce vas a tus anchas, estás con la gente que tienes que estar, haces los negocios que tienes que hacer, bebes, te lo pasas bomba, conoces mucha gente interesante y te regresas tranquilamente a casa a hacer tus cosas o estar con tus hijos, tus perros o tus gatos. Tienes libertad. Lo público es muy serio. ¿Vas a pasar por todo, o vas a sacrificar tu libertad por eso, simplemente, para tener un fugaz momento de fama? Probablemente si. Ya Andy Warhol lo anunciaba sobre nuestro mundo contemporáneo, y así fue, y así es, hoy. Es triste. Muy triste. Triste en el sentido de cómo una persona puede estar tan insegura de sí misma como para querer pretender ser un modelo a seguir? Y más allá de eso ¿Cómo el mercado es tan irremediablemente predecible para saber exactamente lo que van a hacer? Qué quiere que le diga… El error de estos chicos fue la sobre exposición. Como bien explica la periodista en el artículo del suplemento de El País, en la pérdida de credibilidad… y es una cosa seria, más aún en nuestros tiempos, y más aún en esta industria, tan distinta a las demás.. y tan parecida también.


¿Se ha preguntado qué cosa le ha ocurrido a nuestro propio mundo personal para perseguir el sueño de ser una persona pública?... ¿Necesidad de trascendencia?, ¿Necesidad de ser alguien ante nuestras parejas, amigos, familias, el resto?... ¿Así se ha vuelto todo tan superficial?... Es la moda, y es natural… es parte de su propia esencia… ¿Quiere estar en eso? Pues tiene su costo, y también, como todo, tiene su proceso.


Antes a uno le daba algo escribir de lo que deberían hacer los diseñadores, en un ambiente que recién se empezaba a afiatar, llamándolos primero para saber su opinión, qué pensaban, cómo veían la cosa en general y cómo lo vivían ellos en particular… en cenas, en almuerzos, en fiestas que eran una maravilla y donde terminaba todo el mundo en la pista de baile riéndose, haciendo chistes y pasándoselo realmente bien… y en cómo uno, desde sus posibilidades, les podía ayudar. Todo en plan si a ti te va bien, a mí me va mejor… ahora no, es fácil encontrarse con un listado de 25 recomendaciones para que te vaya bien en la moda, GIF de una cantante pop mostrando carnes incluida, y la fórmula se ve que falla. Quizá en los tiempos de las tendencias de los 2000 si, podría haber funcionado perfectamente, porque era importante incentivar el hedonismo para hacer subir todo, en un tiempo también muy específico en donde aún había de todo… después eso se fue al carajo, y no alcanzó a irse aún al carajo cuando apareció esta tendencia de explosión de blogs de moda, ego bloggers, y todo eso… por supuesto, estaba destinada al fracaso. ¿Cómo vas a querer seguir a un chico o a una chica que se viste a la moda con marcas imposibles cuando todos están sin trabajo? ¿Cuál iba a ser su opinión? Si no había que ser mago… El gran tema de la moda es ser un camaleón a lo que va ocurriendo a tu alrededor, cómo va cambiando tu mundo y en lo posible, adelantarse. Eso son las tendencias. Sino pregúntele a PedroAlmodóvar. El gran error de los ego bloggers fue presentarse como máximas representaciones de estilo de una época que estaba en plena transformación. Se quedaron en el pasado pretendiendo ser futuristas en un lapsus de tiempo donde el Mont-Blanc se caía como una avalancha. O sea, tenía fecha de nacimiento y muerto, por supuesto, como toda tendencia. Y es triste, porque todos esos chicos son buenas personas, solo que no tenían la preparación suficiente.


¿Y por qué no tenían la preparación suficiente? Sencillamente, porque nuestra época es así, el culto a lo instantáneo, al consumo desenfrenado, el estrellato inmediato, lo mismo que decía Warhol en su revista, sus escritos, películas u obras y que hoy reafirman en grandes sellos literarios Gilles Lipovetsky o Umberco Eco. Todo funciona en torno a eso, y resulta interesante saber cómo tu mismo te reinventas entorno a eso para estar vigente. No es menor. En la moda, como en todo el resto de las áreas, incluyendo a la política y el empresariado. En el mundo de la empresa es muy importante el tema de la credibilidad como marca, porque de eso dependen tus ventas y tu subsistencia. ¿Qué pasó entonces con los ego bloggers? Puede ser que Gala González haya sido la única ego-blogger que realmente valiese la pena, y no en ese sitio de mostrar sus looks, sino como una mujer impresionante y de una cultura formidable, sobresaliente, lo mismo que Anna Ponsa, en el caso de Gala llevándolo a otro sitio, siendo también sobrina de otro grande de la moda como Adolfo Domínguez, que sabe de lo que habla, aún en vestidos.



Tal importancia llegaron a tener que incluso resultaron un agobio para las editoras que no estaban acostumbradas a que les quitaran en protagonismo…  menos a los editores hombres, que básicamente les resultaban una mosca extremadamente molesta en el oído. Simplemente, fuera. Y no es por nada, pero lo merecían. Aquello era un circo, de poca monta. Tenía que desaparecer. La moda, pese a las excentricidades y todo lo que se pueda decir, es un mundo donde el buen gusto es ley, y aquello no lo era. ¿Novedad del momento? Bien, pero ya. La moda es un mundo tan complejo que lleva mucho tiempo entenderlo pero que al final del adiestramiento sabe cómo es: un vestido lindo, y ya. Pero también, sabiendo cómo las mujeres cambian, cómo el mundo que las rodea cambia, y el nuestro como hombres también, y como nos cambia el mundo, a todos por igual, viejos y jóvenes, debemos estar. La cosa cambia, y que siempre vaya a mejor. 



30.6.15

LA MAGIA DE VINÇON

Image::MS CONSUELO BAUTISTA PHOTOGRAPHER © BCN::

“Lamentamos comunicar que Vinçon cerrará definitivamente sus puertas en un futuro próximo. Hemos llegado a esta decisión después de un profundo análisis en la que hemos valorado diversas alternativas, como son la reducción de nuestra gran superficie de venta o bien la reubicación en otro espacio o barrio de la ciudad. Entendiendo que ambas soluciones comportaban también una importante reducción de nuestra estructura y personal. Nuestras cifras de venta se han ido reduciendo un 10% año tras año hasta el momento actual, que es la mitad de lo que vendíamos en 2008, y que hace inviable continuar. Actualmente muchas de las ventas las hacemos a turistas ya que la crisis parece haber llegado al cliente local. Para orientarnos hacia este nuevo cliente deberíamos cambiar muchísimo nuestra colección de productos. El visitante de otro país, raramente se llevaría muchos de los objetos que seleccionamos y exponemos: muebles, lámparas, cuchillos, etc..., aunque también les proponemos el envío en su domicilio, en todo el mundo. Los objetos de buen diseño contemporáneo, aquellos mayoritariamente fabricados en la Unión Europea y que son la base de nuestra colección, quedan mal ubicados entre los de lujo y los fabricados en el extremo oriente. Vinçon, un espacio siempre abierto y fácil de visitar, con sus singulares escaparates, su terraza romántica, el histórico piso de Ramón Casas, La Sala Vinçon con más de 300 exposiciones, las características bolsas, los calendarios... creemos que ha formado parte de una cierta cultura de la ciudad. Parece que este modelo ahora tiene difícil cabida. Queremos agradecer a clientes, colaboradores y proveedores su confianza a lo largo de 74 años.” Fue el comunicado de la emblemática tienda barcelonesa el pasado cinco de Junio. Pues ha sido ayer cuando han cerrado definitivamente sus puertas, y muchos lo lamentamos.


A mediados de la época de los setenta, en pleno desmoronamiento de la Unión Soviética, la crisis del petróleo y un campeonato de golpes de Estado en América Latina, Fernando Amat encargaba un mítico calendario. Él junto a su hermano Juan, heredaban la tienda creada por Hugo Vinçon en 1961 en pleno Passeig de Gracia de la ciudad condal. Se trataba de una tienda que comercializaba menaje de cocina, que en el corazón de la revolución cosmopolita que empezaba a inhalar Barcelona, se llenó de productos del mejor diseño proveniente de los cincos puntos de la tierra y se convirtió a lo largo de 75 años, sencillamente, en una de las mejores y más especiales tiendas que se hayan conocido jamás y asimismo, un signo distintivo de la magia incomparable de la Europa más vanguardista. Por su parte, Fernando Amat en un ícono del diseño basado en el sentido común y la ironía. Sus escaparates hacían detenerse a los transeúntes gracias un vómito constante de genialidad; su sala de exhibiciones albergó más de 350 muestras por donde desfilaron prácticamente todos, incluidos Mariscal, Mendini, Castiglioni, Maurer, Starck, Luna o Arad, entre otros muchos genios y sus bolsas, directamente, un emblema.


Sin embargo, las cosas se complicaron. Si bien una cuarta parte de las compras que los visitantes extracomunitarios realizan en España lo hacen en el Passeig de Gràcia, el turismo forzó una alta rotación comercial en la zona, cambiando 64 inquilinos desde el año 2011 a la fecha. La espiral inmobiliaria ha provocado el pago de fianzas millonarias para que las marcas abandonasen los locales antes del finiquito de contratos de alquiler y los operados luchan a cualquier precio por sus ampliaciones uniéndolos a subterráneos, locales adyacentes o segundas plantas. Gratacós, Jofré y ahora Vinçon han sido víctimas emblemáticas de esta transformación, contando con los dedos de una mano aquellos que han resistido, y es que en el paseo ya se escucha más inglés o chino mandarín que castellano o catalán. Actualmente Zara y H&M poseen las mayores ampliaciones en el paseo, en la realidad de que la ciudad no genera proyectos empresariales capaces de competir en su propio eje comercial, inmersa en la batalla campal de la internacionalización de las ciudades.



Ahora es el turno de Vinçon, un referente para gran parte de los creadores que pasaban por la ciudad. Se recordarán con mucha nostalgia los tres mil metros cuadrados abarrotados de vasos, libretas, lámparas, muebles y los más exquisitos objetos hasta para niños. Parte de los íconos de Vinçon pasarán a manos del Museo del Diseño, en el único interés del Ayuntamiento respecto al cierre de locales emblemáticos de la ciudad, que seguramente inspiró a cientos de jóvenes para convertirse en diseñadores industriales de primera categoría, entre medio de las estanterías donde se cerraron tratos en secreto de cómo seguiría el mundo del diseño de objetos, o simplemente, donde millares de personas, como quien os escribe, soñaron despiertos. No los olvidaremos, tengan plena seguridad. Gracias por existir. Fue pura belleza y dignidad.




23.6.15

LA FEMINIZACIÓN DE MILÁN

Image::ERMENEGILDO ZEGNA © MILANO::


Mientras en Francia, a pocos días de comenzar la Semana masculina para la temporada SS16, explota el escándalo de los servicios secretos norteamericanos espiando a Chirac, Sarkozy y Holland, cerca de ahí, Milán pasa por alto el 1.4 millón de euros que Berlusconi deberá pagar mensualmente a su ex esposa por concepto de divorcio para dar partida a su ya establecida pasarela masculina. En una ciudad paralizada por chicos guapos que van y vienen por todas partes con lo último de las enseñas italianas, afuera de uno de los backstages un grupo enardecido de jóvenes adolescentes babean por la nueva estrella, Lucky, un modelo adolescente mormón norteamericano que supuestamente asegura permanecerá virgen hasta el matrimonio, que vamos, no se cree nadie, pero que igual corta el tráfico en la calle. Al mismo tiempo, al otro lado del Atlántico, en Los Angeles, el teléfono del despacho de Hedi Slimane no deja de sonar luego de aparecer hace nada la campaña Otoño Invierno 2015 con una anoréxica modelo tirada en el suelo vestida de flamante Saint Laurent. Pero volvamos a Milán.


Las colecciones presentadas para el próximo verano, sigue la tendencia ya revisada de una vuelta a los años setenta con fuerte presencia de psicodelia mezclada con una fuerte imagen deportiva y estampada. Jeremy Scott se luce en Moschino con chicos calientes coronados que se ven a cuatro cuadras de distancia. Atrás queda la imagen del chico adinerado estadounidense y las marcas apuestan por un hombre que se atreve a ir más allá del clasicismo para arriesgarse a salir a la calle como una explosión de color, sandalias que parecen ortopédicas, dedos repletos de anillos, pantalones acampanados, camisas de encajes, bolsos de reptiles y hasta faldas. Si, faldas.


El gran momento de la semana milanesa concluida hoy lo ha puesto Giorgio Armani celebrando cuarenta años en el centro mismo del cotarro, fiel a sus colores neutros, reminiscencias deportivas y líneas fluidas con que conquistara el universo de la moda. Prada se ha mantenido más discreta que ediciones anteriores, al igual que Salvatore Ferragamo, Ermenegildo Zegna, Gucci y Etro.



Sin embargo, el hilo conductor de gran parte de las colecciones presentadas ha sido el imaginario relativo a la desaparición de la línea divisoria entre lo masculino y lo femenino. La androginia parece ser un fuerte en estos momentos, y hemos de preguntarnos el por qué de esta ostia a la masculinidad tradicional. ¿Se han vuelto los hombres más sensibles?... ¿Será cosa de nuestros tiempos, donde la homosexualidad o el matrimonio humanitario se da cita a diario en parlamentos, medios de comunicación, la calle o las entrañas mismas del Vaticano? Podría ser. Lo cierto es que para la moda, y sobre todo, para las gerencias comerciales de las casas de moda, el público masculino (y sobre todo homosexual) representan un jugoso nuevo nicho de mercado para abultar arcas. No por nada Paris, Nueva York, Londres y hasta Madrid ya cuentan con sus semanas dedicadas exclusivamente a ellos. Veremos que sucede la semana próxima en París.    


7.6.15

10 AÑOS DE ILUSTRACIÓN


Image::THE ALEX CEBALL STUDIO_WORLDWIDE::



The alex ceball studio_worldwide_ tiene el agrado de invitarle a la celebración de sus diez años de carrera con la exposición "10 Años de Ilustración", a realizarse el miércoles 29 de Julio a las 20:00 horas en el Edificio Cassará, ubicado en la Avenida de Mayo 1190, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

DRESSCODE: Negro Formal / Informal

SRC: 4654 65 79

Av. de Mayo 1190, Ciudad Autónoma de Buenos Aires


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Cuando el edificio construido en el año 1902 fue adquirido por la Fundación Cassará, se encontraba en un estado de abandono notable.

El Estudio de Arq. Ana María Carrio & Asociados, con un diseño óptimo y tecnología contemporánea lo transformo en una obra que por si misma merece ser recorrida.

En el proyecto arquitectónico realizado, la luz los 4 niveles conectados visualmente potencian la comunicacion entre las obras expuestas y los visitantes que recorren las salas de forma agil. El 4to nivel denominado Terraza Mirador, entabla un dialogo especial entre las obras de arte, y la Av. de Mayo, desde allí y a las puertas del Bicentenario se disfruta la vista de los edificios de principios del siglo XX, con sus bellas cúpulas, molduras y arquitectura realizada con maestría.



18.5.15

LA EDUCACIÓN


Image::MR DANIEL RIERA PHOTOGRAPHER © BCN::

A finales de julio próximo, aterrizaré una vez más en la ciudad de mis ojos y de mis años de juventud: Buenos Aires y su perfume perpetuo a garbo, pese a todas sus complicaciones. En esta oportunidad, para dictar una conferencia en el décimo Encuentro Latinoamericano de Diseño invitado por la Universidad de Palermo, sobre nuevas tendencias en ilustración de moda y comercial. Entre medio de la investigación sobre el tema, de nuevos ilustradores y la nueva (y no tan nueva) camada que irrumpe en los grandes espacios publicitarios, grandes campañas y medios de comunicación de toda la vida para darles aires frescos, asimismo de los nuevos outsiders de la ilustración protegidos por las mejores revistas de tendencias de los cinco puntos del globo, recibo un libro en mis manos, casi de casualidad.


El libro se titula “La Lámpara Maravillosa” del escritor y poeta colombiano William Ospina, Premio Nacional de Poesía en su país el año noventa y dos, y Premio de Ensayo de la respetadísima Casa de las Américas en el dos mil tres y trece libros a sus espaldas. La obra que cae en mis manos, se trata de cuatro ensayos en noventa y ocho páginas sobre la educación y un elogio a la lectura. No es menor que ya desde la primera página, MR Ospina cuente que cada cierto tiempo circula por las redacciones de los diarios una noticia según la cual muchos jóvenes ingleses no creen que Winston Churchill haya existido, y muchos jóvenes norteamericanos piensan que Beethoven es el nombre de un perro o Miguel Ángel el de un virus informático… que un joven no sólo no sabía que los humanos habían llegado a la luna, sino que creía que lo estaban engañando con esa “nueva noticia”. Desde ahí, a abrir una ventana como hecho: que nuestro tiempo es paradójico y apasionante, y de él podemos decir lo que Oscar Wilde afirmaba de ciertos doctores: “lo saben todo pero es lo único que saben”. El periodismo no nos ha vuelto informados sino noveleros y la propia dinámica de su labor ha hecho que las cosas sólo nos interesen por su novedad: sino ocurrieron ayer sino anteayer ya no tienen la misma importancia. Por otra parte, la humanidad cuenta señores con un océano de memoria acumulada; al alcance de los dedos y de los ojos hay en los últimos tiempos un depósito universal de conocimiento, y parecería que casi cualquier dato es accesible… sin embargo caballeros, tal vez nunca había sido tan voluble nuestra información, tan frágil nuestro conocimiento, tan dudosa nuestra sabiduría… ello demuestra que no basta la información: se requiere un sistema de valores y un orden de criterios para que ese ilustre depósito de memoria universal sea algo más que una sentina de desperdicios.


Y quiero hablar de educación, aprovechándome de la posibilidad de estar muy pronto, una vez más, frente a un grupo de alumnos dentro de cuatro paredes en un centro educativo, con la pregunta de ¿Qué coño es la educación? Esto es un blog de moda, por ejemplo, con dos millones de visitas, y las tiene porque vivimos en una época que a toda prisa cambia costumbres por modas, conocimiento por información y saberes por rumores, como dice el querido William, a tal punto que las cosas ya no existen para ser sabidas sino para ser consumidas. No sólo existe una estrategia de la provisión sino una estrategia del desgaste, pues ya se sabe que después de usar un vaso hay que destruirlo enseguida. Por la lógica misma de los medios modernos, bastaría que un gran producto dejara de anunciarse, aunque tenga una tradición de medio siglo, y las ventas bajarían de una manera abrupta. Quizá corresponderá a la psicología o a la neurología descubrir si de verdad los medios audiovisuales tienen esa capacidad pedagógica que se les atribuye, o si pasa con ellos de borrarse de la memoria con una facilidad asombrosa. Lo mismo ocurre con la industria editorial. Interesan por igual los malos libros que los buenos, y no siempre hay un criterio educativo en su trabajo. Un pésimo libro, insoportable, que se venda bien, a lo sumo puede ser justificado como un momento que ayudará a atenuar las pérdidas de los buenos libros que se venden mal, en la inevitable conclusión de que las cosas demasiado gobernadas por el lucro no pueden educarnos porque están dispuestas a ofrecernos incluso cosas que atenten contra nuestra inteligencia si el negocio se salva con ellas. Entonces, ¿A qué vamos a la escuela, a recibir conocimiento o a aprender a compartir la vida con otros, a conseguir buenos amigos y buenos hábitos sociales?... ¿Es la educación que transmite nuestro sistema educativo demasiado competitiva hecha para reforzar la idea de individuo que forjó y ha fortalecido la modernidad?


La cosa se complica tanto en nuestra contemporaneidad en cuanto las verdades de la estadística no pueden eclipsar las verdades de la psicología o de la estética. Un hombre debe ser igual a otro hombre en las oportunidades y en los derechos, pero también es importante que sea distinto. A veces la educación no está hecha para que colaboremos con los otros sino para que siempre compitamos con ellos, y nadie ignora que hay en el modelo educativo una suerte de lógica del Derby, a la que solo le interesa quién llegó primero, quién lo hizo mejor, y casi nos obliga pistola en la cabeza a sentir orgullo de haber dejado atrás a los demás. De todo esto desprendemos otra idea, más importante aún, y me refiero a ser competentes. Cuando hablamos de la “Competencia”, nos referimos a la capacidad de ser excelentes en nuestros respectivos oficios según la lógica darwiniana y quizá sea correcto este camino de avance sólo a través de la competencia y la rivalidad. Sin embargo, si cogemos los prismáticos y en ese Derby de pésima pedagogía de las sociedades excluyentes, donde la fórmula cual carrera de caballos es la de que uno triunfe al precio de que los demás fracasen, será reconfortante para los triunfadores pero deprimente para todos los demás, provocando un auténtico semillero de resentimientos, es decir, contagiados de la lógica norteamericana que nos divide entre ganadores y perdedores hasta en el mundo del arte, reino por excelencia de lo cualitativo sobre lo cuantitativo. ¿Quién dice que el aprender es algo cuantitativo consistente en la cantidad de información que recibamos?... ¿Quién le dice a Usted que el conocimiento es siempre algo que se adquiere, que se recibe?... ¿Qué pasaría si aprender fuera perder y no ganar, si ya Platón decía que la ignorancia no es un vacío sino una llenura?...¿Por qué una fruta tiene, por “lógica” que caer de un árbol, cuando las nubes o los globos suben? Quizá lo mejor que podría hacer hoy, en nuestros días, la educación formal por nosotros, es ayudarnos a desconfiar de lo que sabemos, darnos instrumentos para avanzar en la sustitución de conocimientos. Probablemente los educadores formales me digan que eso no es educación, sino adiestramiento… ¿Y no piensa Usted que es necesario que nos adiestren para salir a luchar a la selva de la vida real mientras nos educan para una vez allí fuera, no quedar paralizados del miedo, gélidos del terror?, ¿A Usted no le pasó? Vamos, a todo el mundo. Mientras la educación siga siendo sólo búsqueda del saber personal o de la destreza personal, todavía no habremos encontrado el secreto de la armonía social, hoy por hoy tan necesaria para salvarnos nosotros mismos, porque para ello no necesitamos técnicos ni operarios sino ciudadanos. ¿Dónde se nos forma como ciudadanos cuando la asignatura de Educación Cívica ya casi ha desaparecido de las mallas curriculares, en todo el mundo?... ¿Dónde se nos forma como seres satisfechos del oficio que realizan?... ¿Sabe Usted lo importante que resulta en todo esto y en nuestra vida el gran y extraordinario fenómeno de la felicidad?... de la felicidad.


El tema de la felicidad no suele considerarse demasiado en la definición de la educación, y sin embargo es prioritario, por no decir fundamental. Necesitamos caballeros hombres y mujeres profesionales si no felices, altamente satisfechos de la profesión u ocupación que han elegido, del oficio que cumplen, y para ello es igual de fundamental que la educación, en toda su amplitud, no nos dé apenas un recurso para el trabajo, una fuente de ingresos, sino un ejercicio que permita la valoración de nosotros mismos, como sucede en quienes practican las artes, comparándolos con la tristeza que suele acompañar a cierto tipo de trabajos en los que ningún operario siente que se esté engrandeciendo al realizarlo. Esta época, que convierte a los obreros en apéndices de los grandes mecanismos, en seres cuya individualidad no cuenta a la hora de ejercitar sus destrezas, es especialmente cruel con millones de seres humanos, y eso no puede ser ni se puede tolerar, porque no se trata de escoger profesiones rentables sino de volver rentable cualquier profesión, por el hecho de que se la ejerce con pasión, con imaginación, con placer y recursividad, aspirando a que no existan oficios que nos hundan en la pesadumbre física ni en la neurosis, haciendo que olvidemos interrogar el mundo a partir de lo que somos, y fundar nuestras expectativas en nuestras propias necesidades. ¿Por qué asumir pasivamente los esquemas?... ¿Por qué aceptar un tipo de parámetro profesional que convierte un oficio en una limitación insuperable? Nada debería ser definitivo, sino por el contrario todo debería estar en discusión. Y esto es importante, porque si bien entendemos a la educación como el gran remedio para los problemas del mundo, mirando el aprendizaje como la más grande de las virtudes humanas, es también una gran responsabilidad, y esto, porque los seres humanos aprendemos, y porque aprendemos somos peligrosos. Nuestras virtudes son también nuestras amenazas, porque el privilegio de pensar, de inventar y de aprender comporta también aterradoras posibilidades. En nuestro actual modelo, en constante degradación moral, política y empresarial, donde a todo se presta atención presurosa y superficial, debemos preguntarnos seriamente si la educación está criticando estos comportamientos, o si acaso está reforzando este modelo. ¿Cómo convertir entonces a la educación en un camino hacia la plenitud de los individuos y de las comunidades? Evidentemente, convirtiendo también el modelo de desarrollo, que suele ser el que define el modelo educativo. Si durante mucho tiempo el modelo de Occidente ha sido la productividad, la rentabilidad y la transformación del mundo, hay también un tipo de modelo de productividad que no da empleo, una rentabilidad que no elimina la miseria, una transformación del mundo que nos hace vivir en sordidez, más lejos de la naturaleza que en los infiernos de la Edad Media. Os cuento todo esto para reafirmar, una vez más, que el nuevo modelo debe ser de un desarrollo de equilibrio y la conservación del mundo.



Nosotros podemos dictar las pautas de nuestro presente, pero son las generaciones que vienen las que se encargarán del futuro, y tienen todo el derecho de dudar de la excelencia del modelo que crearon nuestros padres y abuelos y en el que vivimos en aparente perpetuidad, y pueden tomar otro tipo de decisiones con respecto al mundo que quieren legarles a sus hijos. Es como con la tecnología. Después del boom de iPads, iPhones, facebook, twitter, google, amazon o instagram, lo que los volverá prudentes en su relación con la tecnología no será la previsión sino la evidencia de que también hay ella un poder terriblemente destructor. Ese es el actual paradigma de la educación, esperando, por el bien de todos, que den con la clave para su correcta transformación. Sería un puntazo.


15.5.15

CONFERENCIA INTERNACIONAL



La Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo [Buenos Aires, Argentina] organiza Diseño en Palermo, el Encuentro Latinoamericano de Diseño, que nace con el objetivo de ser un espacio destinado a la capacitación, la vinculación y el intercambio de experiencias entre profesionales, académicos, estudiantes y empresas del campo del diseño.

Algunos de los Invitados de Honor que dictaron actividades en el Encuentro son: Norberto Chaves, Isidro Ferrer, Ricky Sarkany, Felipe Taborda, Mario Eskenazi, Martín Churba, América Sánchez, Ronald Shakespear, Ruth Klotzel, Alejandro Magallanes, Jorge Frascara, Hugo Kogan, Ricardo Blanco, Ernesto Rinaldi, Esteban Salgado y Steve Diskin.

El Encuentro se realiza todos los años -desde 2006- y recibe más de 5500 personas provenientes de más de 20 países. La inscripción es libre y gratuita y se realiza a través del sitio web http://www.palermo.edu/encuentro 



13.5.15

LA ACEPTACIÓN

Image::MR BUNO STAUB PHOTOGRAPHER © NYC::

¿Sabe Usted cuán importante es la aceptación? Si está leyendo este blog y este artículo, es porque se trata de una persona amante de la moda y las tendencias, y antes de continuar, es fundamental que entienda que en el corazón de la moda y las tendencias, en este mundo, es precisamente la diferencia eso, su corazón, y por ende, regla básica de cualquier persona con una cercanía a esta industria. Probablemente jamás lo podría entender una persona proveniente de otros mundos, de las finanzas, de la administración y hasta podría arriesgarme a asegurar que ni siquiera de la política actual. ¿Y sabe Usted por qué? Porque precisamente es de las diferencias de donde provienen las tendencias, y posteriormente, de la moda misma, de la moda dura. Y posterior incluso a todo eso, a lo que deberán acoplarse esos otros mundos si no quieren perecer en el cementerio de lo viejo y cansino. ¿Por qué? Porque la moda, como su mismo nombre lo da a entender, es el camino de transformaciones que van dándose en la ruta de desarrollo de nosotros mismos, de nuestras sociedades, como cultura, y son las tendencias las primeras en olfatearlas y transformarlas en objetos de consumo que sigan engrasando la rueda de un sector industrial… de consumo, como siempre lo ha sido, en realidad.


Si el mundo financiero, político y empresarial, pese a las manifestaciones alrededor del planeta siguen siendo los dueños de todo, han tenido que reinventarse a lo que la moda y las tendencias les impone… como un yugo. El sexo, las nuevas tecnologías, internet y sus aplicaciones han contraatacado al modo de entender el capitalismo y por muy descabellado que parezca, el sobre exceso de información que recibimos influyendo directamente la educación y el modo de ser, de todos. Ni nuestros padres piensan ya como lo hacían hace diez, o veinte, o treinta años atrás, acoplándose a los avances del mundo moderno y del otro, internet, que es a la vez pasado, presente y futuro. ¿Qué sucede entonces?... ¿Se lo ha preguntado? Es todo muy confuso. Si todos están hipnotizados ante la cantidad y diversidad de información, como nunca antes ha existido… ¿Cómo entiende Usted que hoy ningún adolescente sepa quién llegó a la luna ni cuándo? Es más, que piensen que Usted les está tomando el pelo… Internet ha tenido un rol fundamental en los cambios sociales de Egipto, España o Chile, por nombrar solo algunos ejemplos. El comercio en internet cotiza en la bolsa de valores de las principales capitales mundiales. Simples mortales son ahora verdaderas celebridades gracias a la red… ¿Qué pasó? Ha sucedido todo tan rápido que no hemos alcanzado siquiera a darnos cuenta. Vaya a un Starbucks (que ahora es tan súper mega guay) y vea a la totalidad de la cafetería con la cabeza agachada frente a un teléfono con un logo de manzanita mordida.


Hoy por las redes sociales cualquiera es super mega guay con una foto de perfil en blanco y negro, con un Instagram chulo o un blog zen. “La simplicidad es la mayor manifestación de la sofisticación”, era la premisa de la desaparecida Bauhaus… el estilo de vida parisino moderno, y parece que se le ha pillado el truco, siendo contrario a los diseñadores grandes que ponen sobre la pasarela apuestas barrocas o sobrecargadas de color remitiendo a los sesenta primero, y ahora, refritos inspirándose en viejas culturas asiáticas o de Medio Oriente. La gran pregunta podría ser entonces: ¿Qué es lo que aceptamos? O mejor aún ¿Qué es lo que realmente deberíamos aceptar?... ¿Podemos aceptar tan futilmente la inspiración china en una gala de un museo en Nueva York repleta de cantantes con un abrigo cuya cola es una gran pizza y/o todo el mundo sacándose “selfies” pese a la prohibición de la supuesta todamegapoderosa Anna Wintour?... en un país donde un poco más allá, en el mismo sitio, la población negra de Baltimore se lanza en una verdadera batalla campal por sus derechos civiles contra la policía como si replicáramos 1968?... ¿Qué es lo que debemos aceptar? Sin lugar a dudas, la mezcla de Hollywood con la moda hoy es inaceptable, porque ha cambiado mucho en 60 años cuando aquello iba de la mano. Lo de ahora es… ¿Cómo decirlo sin ser ofensivo?... poco elegante, quizá. Trastocado. Hoy el hijo de una amiga, de diez años, con Síndrome de Espectro Autista (SEA), un metro setenta de estatura y ciento cinco kilos de peso tuvo una crisis. Se le tiró encima (como casi a diario) en un ataque de violencia típico de esta clase de niños “especiales” contra ella, lejos de todo glamour. Estando en la escena, intervine contra el niño para tratar de evitar que mi amiga, de cuarenta y cinco años, terminase con los brazos y las piernas llenos de hematomas. Con los míos propios llenos de los mismos hematomas les escribo estas líneas, con bastante dificultad por cierto. El tema es que después de dos horas del suceso, diez años de un verdadero infierno para ella y una búsqueda exhaustiva por la red para encontrar al mejor especialista en ese campo, sabíamos ya del doctor e investigador alemán Andreas Kalcker, una eminencia que en la inmediatez de Whatsapp y su propia ética, me enviaba el teléfono de la directora de una fundación en el país especializada en el tema, para terminar con el infierno, o al menos estabilizarlo. Veinte minutos al teléfono con aquella mujer de tono suave, directo y muy cariñoso, también madre de un autista de la misma edad, dieron con un protocolo para comenzar con el fin de un vía crucis, en un tiempo algo más largo, obviamente. Algunos amigos, cercanos, también mi pareja, me decían que saliera de aquel mambo a toda velocidad, que no era mi problema. Y yo me preguntaba, a solas y en silencio, de noche: “¿Por qué?”…  ¿Por qué voy a escapar de la dificultad de una amiga a la que le tengo mucho cariño, que llora cada noche, que vive un infierno casi idéntico al vivido por una mujer con un marido enorme, dictatorial y agresivo, que le da de ostias si no sigue sus instrucciones, y no por voluntad, sino por una enfermedad, rara?... con un marido ausente que se piró por no tener los huevos para afrontar un hijo con una dificultad…  ¿Y qué pasa entonces si con esa intervención salvas una vida, o dos, o de una familia entera?... ¿Y qué pasa si este caso, con la ayuda de Kalcker, del alemán, quizá, puede dada las dimensiones físicas del niño, ser un referente para todo un país acostumbrado a la negación producto de la desinformación y un sistema de salud rudimentario o abrir un rumbo nuevo de aceptación hacia la diferencia, como sucedió con el apoyo idéntico hacia una fundación en Chile por los derechos civiles de la población homosexual siendo tú mismo parte de eso?”… “Vete a tomar por culo”, fue la respuesta a los amigos “cercanos” y a la pareja… Hay que tener huevos… honestamente.



¿Por qué os cuento todo esto? Porque quizá, son esas actitudes las que desde esas posiciones a veces polémicas, generan cambios en las sociedades, y por ende, en las modas, siempre y cuando tengan resultados positivos, y por supuesto, siempre desde el anonimato, sin cámaras ni periódicos de por medio. Eso hace casi una centuria atrás olvidada en los recuerdos, tan alejada de las nuevas tecnologías y los nuevos medios de información y comunicaciones, se consideraba como clase caballeros… ya casi extintas, humildemente, sin galas en el MET de Nueva York, ¿Por qué? Porque eso es pura fantasía, idéntico al mejor show de Victoria Secret y esas ocurrencias tan propia de los amigos estadounidenses con mucho brillo y piel, siempre muy ellos. Hay un libro recientemente publicado por un autor colombiano, poeta y novelista, que habla sobre los cambios de la educación y usa como mismo ejemplo el de la llegada del hombre a la luna, la información y la desinformación producto del mismo sobre exceso de información. ¿Qué mejor información vas a recibir que el de vivirla tú mismo, en carne propia para ponerte a investigar en internet, hablar con la gente apropiada teléfono en mano, leer libros hasta altas horas de la madrugada en las escuelas especializadas y buscar soluciones a tus problemas y quizá dar un testimonio propio, personal, para decir algo más, y quizá, encontrar una solución, o un acercamiento? Porque de eso se ha tratado siempre nuestra propia evolución, como humanos… así seguimos avanzando, y eso señores, internet jamás nunca lo va a poder hacer, y eso es igual a hablar de moda, ¿Por qué? Porque la moda siempre lo hará primero, ¿Por qué? Porque es de eso de lo que se tratan las tendencias… ¿De qué? De tratar de encontrar una respuesta, y primero. Acéptelo todo, y por supuesto, todo lo que eso acarrea, cruzando océanos, y pensamientos, y voces contrarias, y como un campeón. La aceptación, y sin dramas. Puede que muera solo, pero en paz, aunque eso de solo, créame de nuevo… lo dudo. Sino, como decía Carlomagno, solo venimos y solo nos vamos. No es menor.